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Visión de Inversiones

El reloj corre

24 junio 2019
Autores: John StopfordHead of Multi-Asset Income, Jason Borbora-SheenPortfolio Manager

La lectura rápida
El reloj económico sigue corriendo. La guerra comercial vuelve a calentar motores y los indicadores habituales sugieren que ha comenzado la cuenta atrás para una recesión. Los inversores deben prestar mucha atención a incorporar defensas en sus carteras que les permitan:

  • aprovechar al máximo las oportunidades que ofrece la incertidumbre en los mercados;
  • aislar sus carteras frente a una potencial volatilidad;
  • evitar en la mayor medida posible los descensos de los mercados en períodos inestables.

Esto es en lo que nos hemos centrado; ya se vio la fuerza de un enfoque defensivo en los dos últimos descensos importantes del mercado (mayo de 2019 y el “octubre rojo de 2018”). Si bien el rendimiento pasado no indica rentabilidades futuras, tenemos el convencimiento de que lo mejor es permanecer firmemente vigilantes con firmeza, aunque todo lo demás siga cambiando.

El reloj económico sigue corriendo. El alivio introducido por la flexibilización fiscal y la disminución de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China se ha desvanecido. Ahora, la guerra comercial vuelve a calentar motores y la curva de rentabilidades —tradicional indicador de recesión— se ha invertido, lo que sugiere que podría producirse una desaceleración durante los próximos dos años.

Nos encontramos en un ciclo de expansión económica global que dura ya 10 años, lo que casi constituye un récord. El mercado alcista de renta variable acumula una duración similar. El drenaje de la liquidez del dólar está presionando a algunos sectores y el riesgo político está en aumento. Las recientes elecciones al Parlamento Europeo pusieron de manifiesto las tensiones en el seno de la UE, el Reino Unido se encuentra inmerso en una batalla por el liderazgo conservador y la precampaña de las elecciones estadounidenses en 2020 está cogiendo velocidad.

Este no es el momento de centrarse únicamente en oportunidades alcistas. Ya es tarde en el ciclo económico y los riesgos en estos tiempos inciertos son considerables.

Los inversores deben prestar mucha atención a incorporar defensas en sus carteras.

Cuando el cambio es constante, ¿cuáles son los riesgos?

Desde el último trimestre de 2018 hasta ahora, hemos asistido a una montaña rusa. En este momento de 2019, hemos pasado de que los mercados descuenten una recesión global a un repunte récord en el primer trimestre en diferentes clases de activos —gracias a las políticas expansivas y las perspectivas de acuerdo comercial entre Estados Unidos y China— y a temores de que las dos mayores economías mundiales se estén preparando para algo mucho peor que una simple guerra comercial.

En las últimas semanas hemos visto cómo se han degradado las conversaciones en menos de lo que se tarda en decir “aranceles”.

Al parecer, ninguna de las partes está dispuesta a ceder hasta obtener lo que desea o hasta que suceda algo. Para Estados Unidos, el punto sensible parecen ser los mercados de valores, mientras que para China sería la economía en general y el acceso a los mercados globales.

Ante el problema arancelario que amenaza el crecimiento económico y pesa sobre el Promedio Industrial Dow Jones, el enfoque de Washington parece entrar en conflicto con los ideales de “hombre de mercado” del presidente Trump. Pero esto ha dejado de ser una simple guerra comercial. Se trata de una batalla por el dominio, con más cosas en juego que la economía y las cotizaciones bursátiles. Estados Unidos sitúa cada vez más la disputa con China en términos de seguridad nacional, mientras se ponen bajo escrutinio derechos de propiedad intelectual, tecnología y participación de China en capital riesgo en fase inicial y proyectos de fusiones y adquisiciones. La preocupación política en relación con este asunto está cobrando impulso, si es que el número de tuits es un indicador, poniendo de manifiesto que la narrativa puede dar un vuelco en cuestión de un instante. Trump ha demostrado que no solamente es un hombre de mercado, sino que también es un “hombre de aranceles”:

“...Soy un hombre de aranceles. Cuando personas o países vengan a saquear la gran riqueza de nuestra nación, quiero que paguen por el privilegio de hacerlo. Siempre será la mejor manera de maximizar nuestro poder económico. Ahora mismo estamos recibiendo miles de millones de dólares en aranceles. HAGAMOS QUE ESTADOS UNIDOS SEA RICO DE NUEVO [sic]”

Presidente Donald Trump, Twitter, 4 de diciembre de 2018


El enfoque de los aranceles es un reflejo del mapa electoral estadounidense. Están especialmente orientados hacia áreas relevantes para los estados agrícolas de Estados Unidos en los que hay muchos votos en juego. Con el buen desempeño de la economía estadounidense en lo que va del año, no es sorprendente que Trump siga una política proteccionista de cara a 2020.

Nuestra preocupación es que esta disputa podría ser más peligrosa de lo que muchas personas suponen. Puede marcar el comienzo de una desglobalización prolongada de la economía mundial y de sus intrincadas cadenas de valor. Los inversores deben tener cuidado de no dejar que unos datos aparentemente positivos oculten los riesgos derivados de la madurez del ciclo, cuyo impacto negativo puede tardar en materializarse en los precios de los activos. Incluso si finalmente se resuelve la disputa comercial, esto no sería sino una solución a corto plazo. La desglobalización es un asunto a largo plazo.

En cualquier caso, la situación actual podría volverse todavía más desagradable antes de mejorar. Puede que sea necesaria una reacción de los mercados y un impacto en el crecimiento para que una de las dos partes capitule. Consideramos que esta es una razón suficiente para añadir a las carteras una defensa sólida.

Implicación para el posicionamiento de la cartera

Si los inversores se preparan adecuadamente, estamos convencidos de que pueden aprovechar las oportunidades que ofrece la incertidumbre de los mercados.

Nosotros somos defensivos por naturaleza y consideramos que hemos incorporado fortificaciones en nuestra cartera. Pero seguimos siendo cautelosamente optimistas y, en nuestra opinión, la incertidumbre está creando precios inconsistentes.

A modo de ejemplo, creemos que, ahora que la Reserva Federal se ha alejado de una postura restrictiva “pase lo que pase” para centrarse mucho más en los cambios en los datos y las condiciones financieras, los bonos podrían volver a presentar una correlación más negativa con la renta variable (algo que no sucedía el año pasado). Esto los convierte en un diversificador más útil en el seno de las carteras. Por tanto, creemos que se podría compensar una mayor exposición a renta variable agregando duración en mercados donde las rentabilidades son relativamente atractivas y donde los tipos de interés puedan recortarse en el futuro (como los bonos del Tesoro estadounidense). Las opciones siguen teniendo un precio atractivo, lo que implica que los inversores perciben poco riesgo de resultados negativos en el futuro, que es básicamente contra lo que las opciones proporcionan seguridad. Un seguro barato significa que puede ser rentable recurrir a opciones para participar en un mercado alcista (si es que hay alguno), manteniendo al tiempo la protección contra descensos potenciales. En la actualidad, un inversor podría razonablemente suponer que las acciones pueden ganar un 20% en un año o que pueden perder entre un 35 y un 40%; las opciones son una buena manera de mantenerse activo en un terreno tan incierto a un coste relativamente bajo.

Una vez más, no olvidemos lo avanzado que está el ciclo. Históricamente, los mercados bursátiles alcanzan su punto máximo entre seis y nueve meses antes de una recesión.

Si faltan 18 meses para la crisis, se debe pensar ahora en cómo salir y con qué combinación de activos se debe contar para aislar una cartera frente a la posible volatilidad.

Pero, incluso si la recesión no es inminente, lo prudente es gestionar la cartera para soportar toda una gama de eventos de riesgo que potencialmente pueden surgir durante el próximo año.

We were put to the test very recently in May when equities fell to -6.2%, which was the fifteenth worst monthly performance for equities over the last 15 years (October and December 2018 were the thirteenth and eleventh worst months for equities).1 During these conditions, the defence we added proved a shrewd investment as we avoided this downturn and outperformed the market by some margin.

Ya fuimos puestos a prueba hace muy poco en mayo, cuando las acciones cayeron un 6,2%, lo que supuso el decimoquinto peor rendimiento mensual para la renta variable de los últimos 15 años (octubre y diciembre de 2018 fueron respectivamente el decimotercer y el undécimo peor mes para la renta variable).1 En estas condiciones, la defensa que agregamos reveló ser una inversión astuta, puesto que pudimos sortear la desaceleración y superamos al mercado con cierto margen.

De manera similar, durante el último período de aversión al riesgo en el cuarto trimestre de 2018, redujimos la sensibilidad de la cartera frente a una política monetaria más restrictiva y minoramos redujimos la exposición cuando se desató la euforia a principios de año.

También respondimos al creciente riesgo de recesión a medida que avanzaba el año, lo que permitió a la cartera evitar gran parte de los descensos de los mercados durante todo el período, pero especialmente durante el último trimestre de 2018.

La incertidumbre sigue siendo elevada en lo que llevamos de 2019. Seguimos gestionando activamente el riesgo en la cartera, centrándonos en nuestras mejores ideas a escala nivel de valores individuales, con el objetivo de capturar las oportunidades que el mercado todavía presenta. Dados nuestros objetivos de riesgo y rentabilidad, creemos que la combinación general de exposiciones está bien diversificada por la sensibilidad al ciclo económico, de modo que no todo debería subir o bajar al mismo tiempo; la exposición a riesgos conocidos, como la incertidumbre en torno a la guerra comercial entre Estados Unidos y China, se mantiene limitada; y estamos gestionando activamente el comportamiento de riesgo de la cartera ante las cambiantes condiciones del mercado.

El reloj sigue corriendo.

Nuestra intención es permanecer firmemente vigilantes, aunque todo lo demás siga cambiando.


1 Fuente: Investec Asset Management y Bloomberg.

Los rendimientos obtenidos en el pasado no son un indicador fiable de resultados futuros; no se pueden excluir las pérdidas.

John Stopford
John Stopford Head of Multi-Asset Income
Jason Borbora-Sheen
Jason Borbora-Sheen Portfolio Manager

Información importante

Las cifras de rendimiento pasado no son indicativas del rendimiento futuro. Esta comunicación se proporciona únicamente con fines informativos generales y presupone un cierto nivel de conocimiento de los mercados financieros. No es una invitación a realizar una inversión ni debe interpretarse como un consejo. Se considera que toda la información contenida en esta comunicación es fiable, pero puede ser inexacta o incompleta. Las opiniones expresadas en esta comunicación son las del colaborador en el momento de su publicación y no necesariamente las de Investec Asset Management. Las opiniones expresadas son mantenidas honestamente, pero no están garantizadas y no se debe depender de ellas. Esta no es una recomendación de compra, venta o retención de ningún valor en particular.

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